viernes, 23 de septiembre de 2011

Siguiendo con la fiebre mundialistica….

El ambiente se pone cada vez más emocionante. Ya falta solo un día para el partido de Argentina – Escocia que se juega acá en Wellington. La ciudad se esta llenando de caras conocidas. Los chinos, indios y mauries pasaron a ser la minoría en las calles. No más skinnie jeans, ahora se ve mucho jogging, remera rallada celeste y blanca y hombres con pelo largo!
Después de 5 meses de estar lejos de casa puedo decir que me gusta sentirme mas acompañada entre tantos argentinos. Se nos hace complicado tener charlas privadas con Pachi en castellano como hacíamos hasta ahora del estilo: “Que bueno que esta ese chico!” (literalmente paradas al lado) o “Alguien se cago! Y creo que es el” (apuntando al hdp). Sin embargo esta bueno cruzarnos con cualquier argentino y saludarnos como si nos conociéramos de toda la vida. Siempre, absolutamente todas las veces, aparecen las preguntas claves como Sos argentina?, De que parte?, Vivís acá?, A donde esta bueno salir de joda?.... uff como le gusta la noche a los argentinos che! Y como nos gusta llevar puesta la camiseta de nuestro país. Personalmente me pasa que estando lejos de allá me gusta mas ser de ahí. Me da orgullo decir que soy de Sud America, que nací en Argentina y contar datos importantes para que la gente entienda porque queremos tanto a nuestro país.

Por Wellington ya pasaron varios equipos y por ende fuimos conociendo a los distintos esteriotipo de fanáticos de cada lugar.

Mis observaciones:
Hincha de NZ – su atención al partido nula. Claro, ellos saben que van a ganar si o si, entonces para que mirar el partido. Mejor tomar una buena birra y charlar de la vida.
Hincha de Tonga – fiel seguidor de su equipo! Todos llevan la cara pintada con los colores de su bandera. Y cantan sin parar.
Hincha de Fiji – no hay. Suman 2.
Hincha de Australia – Cantan una y mil veces mas la canción original: “Ozi, Ozi, Ozi...oi oi oi” y se creen mil! Pero le pone pilas más allá de saber que su equipo es bastante bueno.
Hincha de Escocia – usa kilt, medias escocesas, carterita colgada al frente, abajo esta desnudo. Tiene un humor muy divertido.
Hincha de Sud África – el ser mas canchero en la gama de fanáticos. Y siempre van a hinchar por argentina cuando no este jugando contra su equipo… su explicación: Somos del mismo hemisferio. (loquísimo)
Hincha de USA – el más nacionalista de todos! Tiene un equipo débil, pero ellos lo siguen con todo. Y realmente es con todo…. Todo los disfraces, todas las banderas, toda la creatividad para pintarse la cara.
Hincha de Gales – borracho!
Hincha de Argentina – mañana sabremos que onda… pero se palpitan grandes cosas. Por el momento Pachi y yo ya nos estamos armando algún atuendo para el partido.









Anoche trabajamos de nuevo en el estadio, partido Australia – USA. Esta vez nos toco a las dos en el área de tickets, controlando las entradas en los molinetes. Las puertas se abren 2 hs y media antes del Kick off. Las dos vestidas de promotoras con camperas enormes (las únicas que les quedaban), nos paramos en dos molinetes seguidos así podíamos charlar mientras trabajábamos. Nuestra charla fue de dos minutos porque el flujo de gente que entro en nuestra puerta fue tremendo. Algo así como 1200 personas pasaron por cada molinete, si las cuentas me dan bien, algo así como 1 persona cada 5 minutos. Pero claro en momentos entraban como ganado y a hay que saludar a cada uno si o si:
“Hey hi, how are you!, please scan your ticket, take it out, enjoy the game, have fun”
Soñé con esa frase y todos sus derivados!





Esta vez entraron varios argentinos. Un episodio que vale la pena compartir fue cuando uno intento entrar con mate y termo. Lo frenaron en la zona de chequeo de carteras y le preguntaron que era lo que traía, el señor con señas y mímicas explicaba que simplemente era una infusión tipo te. Le cebo un mate al de seguridad y le dio de probar, saco la bombilla, mostró que no tenia nada raro, pero no hubo forma de que lo dejaran pasar… tuvo que dejar el mate afuera de la cancha. Ya lechuceado, llega a los molinetes y no le funcionaba la entrada. Pobre tipo, no sabemos que paso después.

Cuando terminamos de trabajar nos fuimos a la fun zone a ver el partido, después a jugar al pool y tempranito a la cama para guardar energías para estos días que se vienen con todo.



Les debo anécdotas y fotos del trabajo en el café… será en la próxima entrada.

VAMOS ARGENTINA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
VAMOS PUMAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Viviendo el mundial

Empezó el mundial y el ambiente mundialistico se ve por toda la city. Banderas, banderines, gente pintada, mucha gente por todos lados, los bares a full, la gente contenta, nosotras felices de vivir esto que nunca vivimos: una ciudad en pleno mundial.



Y el mundial y los 28 de Angie trajeron trabajo. Temporarios o casuales pero laburo al fin. Tres días de houskeeping en un hotel en el centro. Con eso nos basto para pagarnos toda una semana de vida, tanto nos relajamos con el tema que al cuarto día, ya agotadas y con las manos destruidas, apagamos el celular y nos dimos el lujo de no laburar. Angie también trabajo en un evento de moza una tarde, y el ultimo que hicimos y el mas anecdótico fue en el estadio en el partido de South Africa vs. Wales.

Previamente hicimos un training para el tema de tickets, estar ahí en los molinetes vigilando los tickets de las personas. El training le sirvió a Angie que de eso trabajo, sonrisas durantes dos horas y media teniendo que hablarle a las 1030 personas que pasaron por su molinete. “Hi how are you? Scan your ticket please, go ahead. Enjoy the game.”  Después ni me quería hablar… Por suerte para ella al menos su uniforme era un tanto mas glamoroso que el mío, campera, remera y cup de Canterbury azules con RWC 2011, parecia una promotora. Y a mi me toco ser seguridad, con esas camperas amarillas fluor que no son nada estéticas ni lindas. Me dieron una pistolita tipo scan y tenia que escanear a las personas cuando entraban al estadio, justo antes del molinete de Angie, así que por suerte cerca para reírnos de la situación bizarra. A mi me resultaba toda la gente inocente así que solo escaneaba a poca gente y seleccionaba con el siguiente criterio: masculino, sudafricano, en sus 30, con cara buena onda, así me divertí un buen rato…Después, me mandaron a otra puerta donde tenia que mandar a la gente que tuviera mochilas por otro sector. Fácil, divertido. La realidad que ver el detrás de escena de una cancha es buenisimo, mucha gente.
 El ambiente de pre partido lindo, nada descontrolado, imagino lo que será un previo partido de argentina y no tiene nada que ver con esto. La gente no es tan excitada como nosotros. Para que se figuren, en el partido inaugural de los All Blacks fuimos a verlo a la casa de una amiga de nuestros housemates, cero emocionante, ni siquiera se levantaron a cantar el himno hasta que les dijimos che levántense. Como nos parecía mas divertido ir a la Fan Zone, zona donde hay una mega pantalla y un escenario donde tocan bandas los días de partidos, nos fuimos para allá para el segundo tiempo. Ahí si había mas gente copada, mucho kiwi y algún tonganes.


Y al otro día nos toco Argentina. Que emoción, fuimos a verlo a este lugar de pantalla gigante, había argentinos y mucho sudafricano que al otro día jugaban. Los sudafricanos a full hinchando por Los Pumas, su explicación es que odian a los ingleses y argentina esta en el hemisferio sur como ellos.
Nosotras copadas, con nuestra bandera y caras pintadas, mirando entendiendo casi todo, ciertas reglas del rugby todavía no las cachamos pero ya aprenderemos…La noche merecía una salida así que a festejar el desempeño y el comienzo del mundial para nosotros.



Y el resto de los días hicimos un poco de todo, un día fuimos al jardín Botánico, espectacular, nos llevamos picnic, mate, libro y nos tiramos por  horas a disfrutar del solcito. Otro día cocinamos empanadas para la casa y les enseñamos a hacer el repulge. También fuimos a ver a Micky con su banda, ya somos sus fans.  Fuimos a almorzar con Talita, una amiga de una amiga de Angie y terminamos yendo con ella a su academia de canto, baile y actuación, una versión de Little Stars en Nueva Zelanda. Le terminamos ayudando a dos chiquitas a hacer una coreografía. Angie sabe, al menos participo cuando era niña en Little Stars, yo soy un cero, igual me morí de risa pero mi papel principal era poner play y pause al ipod. Vimos películas kiwis, aprendimos juegos de cartas locales, en fin en estos días nos fuimos haciendo de a poquito mas kiwis entre tanto tiempo libre y tantos kiwis.
Abajo hay foto de nuestra casa, divina no?






jueves, 1 de septiembre de 2011

De festejo!

Esta es la primera vez, en 28 años, que paso mi cumpleaños en algún lugar que no sea Buenos Aires.
La distancia que hay entre mi casa y donde estoy ahora es: 9980.63 Km. Una barbaridad! Pero ayer me sentí cerca. Nose si es la tecnología, la globalización, la comunicación, o que…. pero recibí llamados, mails y mensajes de toda la gente que me quiere y yo quiero mucho.

Paso a contarles como festeje un cumpleaños de prácticamente 48 hs.

La noche del 31 fuimos a comer con Pachi a un barcito muy copado en la city, una onda bar de Palermo, donde tocaba una banda, había mucha gente y en el menú estaba la opción de comer milanesas con puré! Por supuesto que eso elegimos las dos + una botella del vino tinto mas económico. La amorosa de Pachi me invito!!!

Nos sentamos, comimos, hicimos balance de mis 27 años, brindamos y en una de esas se nos acerca una chica asiática (de malasia) y se nos pone a charlar. Lo gracioso era que ella estaba esa noche con su novio kiwi y un amigo de malasia que cumplía años a las 12. Así que nos sentamos todos juntos y esperamos que pasaran las horas para soplar las velitas. Pero el lugar cerró a las 11.30, así que adelantándonos unos 30 minutos sople la primera vela de cumpleaños con Rob el asiático que ya estaba entonado festejando sus 33 años de vida.



De ahí nos fuimos a otro barcito con el grupete de nuevos amigos a jugar al pool, se hicieron las 12, saludo que va y que viene, mucha gente aprendiendo a decir Feliz Cumpleaños en castellano (filme a todos así que en cuanto pueda edito un videito y se los comparto). El grupo de asiáticos decidieron terminar la noche y nosotras seguimos de boliche en boliche hasta las 3.30 am. Buena noche!!!!!




Al día siguiente nos levantamos con la llamada de Sarita y Tapir, mis padres que estaban con muchas ganas de saludarme. Después mis hermanas, mis amigas, mi familia… día de mucho skype y teléfono mientras nos recuperábamos del “hang over” del día anterior.



A la tarde hicimos unas compritas, Pachi decoro el living y nos pusimos a cocinar con los de la casa.
Hicimos festejo con comida mejicana, fajitas y tacos. Pachi hizo sus primeros brownies que le salieron espectaculares. Los chicos de la casa me regalaron unos tulipanes divinos, Miky una pulsera artesanal y la pase mas que bien acompañada de mi nueva familia de kiwis.





viernes, 26 de agosto de 2011

Windy Wellington

Llegamos en el ferry a Wellington a eso de las 6 de la tarde. Sin mapa de la ciudad y sin la mas pálida idea de a donde teníamos que ir. Solo teníamos la dirección de una casa que ofrecía un cuarto para alquilar.

Mudarse a una nueva ciudad implica dos búsquedas:
a - cuarto en una casa compartida (acá se dice Flatmate wanted!)
b - trabajo, de lo que sea…. (ya pasare a contar)

Aclaro que no los numero porque el 1 y 2 da a entender que primero se hace una cosa y segundo la otra. Bueno no. Nosotras preferimos buscar trabajo y casa al mismo tiempo, y lo que aparezca primero bienvenido sea.

Vimos ese cuarto el primer día, una casa de tres kiwis, fanáticos del rugby, tanto que en vez de un living tenían una tribuna con planes a colocar una mega pantalla estilo cine para ver los partidos del mundial. Los chicos simpáticos y nosotras también, hasta que nos preguntaron la edad y bueno… contestar 27 pero con un espíritu joven no les pareció muy copado y no nos eligieron.

Segundo día, ya instaladas en un maldito backpacker compartiendo cuarto con otras 4 personas (yendo y viniendo: una pareja de gallegos que estaban totalmente desesperanzados de que sus búsquedas resultaran positivas, un italiano rarísimo, tres ingleses que se tomaron hasta el agua de las masetas…) fuimos a ver dos cuartos mas con una gorda simpática que nos hizo un city tour por la ciudad en auto. Los cuartos feísimos y olorosos, la ciudad divina! Muy alternativa, grande pero fácil para conocer, entre medio de montanas y pegada al mar. Muy ventosa, diría que es el lugar mas ventoso que conocí hasta ahora, no en el viaje… en mi vida. WINDY WELLINGTON.




Este mismo día tuvimos la primer entrevista. Con el lema “trabajo DE LO QUE SEA” fuimos a una entrevista para ser seguridad en el estadio Westpac. Básicamente nos enseñaron a revisar bolsos al estilo todo lo que se hace en argentina acá no se hace. Ahora queda la posibilidad para que nos llamen cada tanto para dar una mano en los partidos del mundial, asíque veremos si nos ven por la tele vestidas de seguridad.

Tercer día, recorrimos la ciudad dejando curriculums en bares y empresas de empleos temporarios, llenamos muchos formularios. También vimos dos casas más. Una nos encanto! Cuatro kiwis, uno lo mandaron a trabajar a Auckland y puso su cuarto… mega cuarto… en alquiler. Todos habían viajado a argentina así que tiraban una que otra palabra en castellano. Uno abogado, otro administrador, otro ingeniero y el que faltaba modelo!!! Una pena no lo pudimos conocer.  Por supuesto que si nos hubiesen elegido ya estaríamos ahí instaladas viviendo, pero parece que se mudo un amigo, así que mas allá de que fuimos las preferidas no se nos pudo dar. Pero nuestro tel lo tienen y ya andan preguntando si estamos para ir a tomar algo algun dia.

Siguiente casa en Newtown, a unos 10 minutos caminando de la city. Casa de prácticamente todos estudiantes de medicina. Seis cuartos. Una buena cocina y buena gente!!! Nuestro futuro hogar. Nos eligieron y hoy sabado ya estamos mudadas, le pusimos nuestros toques personales al cuarto y estamos como en casa. Búsqueda A – solucionada.




Mientras seguimos buscando trabajo aprovechamos para conocer de a poco la ciudad, recorrimos el museo Te Papa, jugamos buenos partidos de canasta, estuvimos con Miky Toribio comiendo y viendolo tocar arreglos en su banda kiwi y soñamos con un futuro en Asia.








martes, 23 de agosto de 2011

Road Trip por la West Coast

Queenstown no nos quería dejar ir. Tormenta de nieve para retenernos. Tres días más nos tuvimos que quedar, tres días varadas, encerradas. Ni siquiera es que hicimos la joda loca de despedida, pero nos despedimos con estilo, comidas, DVD, todo puertas para adentro. La nieve logro lo imposible, llevar a Angie a una librería y que se compre un libro y lo lea!!! La caminata al town en medio de la nieve fue peligrosa pero la superamos sin ninguna caída, osea papelón.


Y después de chequear setenta veces que las rutas estaban en condiciones (al auto no le da mucho), cargamos toda nuestra vida al auto y partimos. El auto llevaba nuestra vida no solo a nosotras si no a todo lo que nosotras poseemos que no es mucho pero hoy en día es todo lo que tenemos.

Jueves a la mañana salimos con un sol como nunca. Ya las dos felices de irnos y felices de hacer road trip de nuevo. Amamos manejar, y manejar e ir decidiendo rutas en el camino…”se hace camino al andar.” La primera parada fue en Franz Josef Glacier. Pueblo mínimo con el glaciar ahí al toque. Angie nunca vio un glaciar y yo solo vi a través de un barco, asi que experiencia nueva el hecho de ir caminando y estar muy cerca. La caminata eterna pero divina, el glaciar lindo. Concluimos que el Perito Moreno le rompe el culo al Francisco José.



A la tarde encaramos ruta de nuevo, curva, contra curva, re contra curva, hacer 100 Km. te pueden llevar 3 horas. Puentes de una sola mano, velocidades máximas de 15, que en realidad tomas la curva a 10 cuando al costado tenes el abismo. Me hizo acordar al jueguito del auto Daytona, buenísimo! Los paisajes variaban cada 5 minutos, de repente montaña nevada, después parecía la jungla de Tarzán o los paisajes del Rey León.



Ese día terminamos en Pounakaki (o algo asi) que es donde están las Pancakes Rocks (mucho pancake no parecían, pero estaba copado). Lo mas lindo de este lugar fue al hostel que nos quedamos. Cabañas en medio de la jungla impresionantes. Daba para quedarse a vivir unos días. A la vez mucho bichito, tanto que algunos eligieron como destino el cuerpo de Angie, si si Sarita no te lo contó para que no te preocupes, pero esta perfecta, un poco picadita con ronchita, pero ya paso, ya esta bien. Según Angie este es su segundo cumpleaños que tiene que ponerse manga larga.



Ya al otro día encaramos nuevamente la ruta, parada en Nelson a comer algo y agarramos una ruta que va por los Melbrought Sounds, son como fiordos o muchos fiordos juntos. No se explicarlo. También para hacer 29km tardamos 1 hora y media pero valió la pena. Y llegamos a Picton.


Nuestro amigo kiwi, George, que conocimos dos días antes de venirnos, nos presto una casa de vacaciones de la familia, ahí en Picton. Impresionante. Primero el hecho que nos la preste, estaremos eternamente agradecidas con el y su familia por la generosidad y confianza en nosotras. La casa divina, no podíamos creer estar ahí. Casa en medio de la montaña con playita privada. Fueron dos días de spa, de tranquilidad total: cartas, lectura, charlas, películas, sentarnos a apreciar la vista y pasar el tiempo disfrutando el hecho de no hacer nada. De lujo.
Y después de estos dos días de irrealidad total, de nuevo a la realidad, objetivo llegar a Wellington, y para hacerlo nos tomamos el ferry que conecta isla sur con la norte. Ferry onda buquebus pero mas grande aun, con nosotras viajaban miles de ovejas apiladas en volquetes de distintos camiones. Con Angie al principio decíamos que onda hay olor a zoológico, bosta, o que? No entendíamos, y salimos y vimos a las pobres ovejas apiñadas entre si. Claro, es un ferry que conecta al país, llevan de todo.





Acá estamos ahora ya en Wellington. Muy loco. Una ciudad. Hace meses que no veíamos más de un semáforo y ni hablar de tráfico, edificios y gente, mucha gente. Las dos medias como abrumadas estamos en este momento, pero nuevamente adaptándonos a vivir en una ciudad, eso que ni se le asemeja a Buenos Aires en cantidad de población ni magnitud. Pero bueno dejare Wellington y nuestras andanzas citadinas para la próxima entrada….